Hay lugares que, con solo llegar, te bajan las pulsaciones. Rincones donde la vista se llena de naturaleza y el cuerpo respira diferente. Así fue mi experiencia en El Mirador de la Covatilla.

Ciencia para el cuidado y bienestar de mujeres reales
Hay lugares que, con solo llegar, te bajan las pulsaciones. Rincones donde la vista se llena de naturaleza y el cuerpo respira diferente. Así fue mi experiencia en El Mirador de la Covatilla.
